martes, 28 de abril de 2015

Nueva Mesa Redonda a celebrar el próximo miércoles 29 de Abril de 2.015

  El próximo miércoles   29 de Abril de 2.015, Día internacional de la Conciencia sobre el Ruido,  a las 20 h. en el Centro Comunitario de Iniciativas Sociales de La Milagrosa  (antigua escuela infantil, cruce Manuel de Falla con Blas de la Serna y parque    Floristán ),  el Colectivo de afectados por bajeras de ocio de La Milagrosa convoca a una mesa redonda con los partidos hoy por hoy extramunicipales: Coalición electoral Aranzadi. UPYD. Ciudadanos Navarra. SAIN Navarra. Esta mesa redonda es una réplica a la celebrada hace un mes con los partidos con presencia municipal.

Temas :   

1. Bajeras de ocio. Problemática inmediata.

2. Bajeras de ocio encuadradas en el ocio actual, de juevintxos, piperos, balconing, botellón, quedadas, macroconciertos, fiestas rave, desarrolladas en todo el ámbito nacional, capitales, lugares de turismo, etc..

3. El ruido y las enfermedades psicosomáticas. O.M.S.

Comunicación a los participantes en la Mesa Redonda del pasado 25 de Marzo en la Milagrosa

Después de la mesa redonda sobre bajeras de ocio del pasado 25 de Marzo en La Milagrosa, hemos esperado a retomar el contacto con Vds. sobre el tema del ocio en general a que concluyeran los reportajes de Diario de Navarra sobre las noches y el ruido en el Casco Viejo, por si aportaban nuevas soluciones, ya que compartimos varios de sus efectos más indeseables: música hasta enloquecer, incidentes y choques de todo tipo, descanso imposible, suciedad y además los que deciden acabar la fiesta en las  bajeras. Pero si el remedio del Ayuntamiento es predicar  buen sentido y empatía entre propietarios y usuarios de bares y vecinos no sólo es inútil, no solo significa no conocer al personal, sino que es una forma elegante de dar largas. Nosotros lo sabemos.


Volviendo a la mesa redonda del pasado día 25 quedaron sin tocar, entre discusiones,  varios puntos de interés. A los superplanes del Ayuntamiento para el barrio, a medio y largo plazo, un sector juvenil predicó unas mejoras en el barrio, tan genéricas y tan a medio y largo plazo como los planes del Ayuntamiento. Y con el mismo, y brumoso, futuro.  Entre medio quedamos el colectivo de afectados con la pregunta de cada día, de cada fin de semana, de todas las vacaciones: ¿Podré dormir hoy? Tal es la situación.  

       

1.- Se habló de un órgano de conciliación para casos conflictivos. Sin dejar de creer que pueda ser útil, centrar la atención sobre las bajeras conflictivas nos parece desviar la atención sobre el verdadero problema. Compadecemos al vecino que le toca debajo una bajera conflictiva, pero el problema de fondo consiste en que jóvenes normales (la mayoría) con comportamientos aceptables (la mayoría) siguen causando molestias a los vecinos, porque el fallo está en que las bajeras no reúnen condiciones para el uso que se les da, sobre todo nocturno. Este primer punto recordarán que fue aprobado sin oposición.


2.- Sobre la insonorización también hubo un acuerdo amplio, pero no se entró en el asunto. Nosotros tenemos bajeras presuntamente insonorizadas que han sido multadas por exceso de decibelios. O la insonorización es profesional, constatada por técnicos municipales, o será un paripé del propietario. Y una buena insonorización es cara. Además, los propietarios tampoco reciben pautas claras de actuación por parte del Ayuntamiento. Gastarse en una cara insonorización para una bajera que quizás pueda ser loft y requiera otro tipo de gasto u otro tipo de negocio diurno que no requiera tanta inversión, a tenor de los planes municipales para el barrio, es poco atractivo. Al contrario, puede retener muchas mejoras.


3.- HORARIO. La madre del cordero. Aquí se rompió lo que quedaba de mesa redonda. Y sin embargo hay base legal para el horario. A veces se ha rechazado el horario por estricto (la diez de la noche) pero no como cuestión de fondo. También hay precedentes de cierre de establecimientos por delito ambiental, o sea, por ruido. Recientemente la juez Benito rechazó la vía penal para una denuncia de los vecinos del Casco Viejo contra el  Ayuntamiento, pero recomienda la vía administrativa, y deja claro que el Ayuntamiento tiene todas las competencias para solucionar la situación provocada por el ocio actual. Por qué no lo hace es una buena pregunta.


4.- Quedó sin tocar el interesante punto de las enfermedades psicosomáticas. Ansiedad, irritación, insomnio, depresión…La Organización Mundial de la Salud tiene buenos informes sobre las enfermedades que provoca el ruido y la falta de descanso. Nosotros podemos contar la angustiosa sensación que se experimenta cuando piensas que los jóvenes se han ido, que podrás dormir, y los oyes volver a las cuatro de la madrugada, rebasando con creces el nivel de la molestia, pero indefenso si no llegan al nivel de la denuncia.

   

5.- Tampoco se habló del papel de la policía municipal, de cómo pierden autoridad porque no pueden apoyarse en una normativa y la insolencia de los jóvenes porque ven que no pasa nada. Ni de los Polígonos como alternativa a las bajeras de ocio juveniles. O de los intentos de hacer con la angustia de los vecinos electoralismo de botellón o demagogia juvenil. 

       

Desde que hace más de cuatro años empezó a funcionar este Colectivo, venimos pidiendo siempre lo mismo: reconocer que las bajeras de jóvenes son una nueva forma de ocio del siglo XXI que se afronta con leyes del s. XX. Que no es un local privado para un negocio privado.  Del mismo modo que un juevintxo es un botellón encubierto, una bajera de jóvenes es un bar encubierto, con sus máquinas de vending, su futbolín, mesa de ping-pong, máquinas de play , pero que no tiene ni sus condiciones ni su horario.  Y en cuanto una bajera se alquila para bajera de ocio automáticamente entraría en el ámbito del ocio,  con su licencia específica de ocio, su insonorización y su horario. Esa es la novedad. Y mientras esto no ocurra, la propuesta de normativa de Junio de 2013 se adaptaba aceptablemente a esta exigencia: bajeras sin música, amén de un horario de 12 de la noche y fin de semana a las 2 h. que el 90 % de los jóvenes cumple de modo natural. El resto de usuarios suelen ser ni-nis sin proyecto vital. Luego vendría el respetar los 100 m. entre bajeras. Jugar al balón en la calle, ocupar la acera, higiene interna y externa, escándalo público, eso ya lo cubre las ordenanzas generales, cosa que hemos olvidado y que nos quieren vender como un logro.  

                  

En realidad lo único que ha cambiado en estos años es la presencia en la mesa redonda de los representantes de las formaciones políticas del Consistorio, presencia que todavía no hemos agradecido, y su compromiso de llevar adelante con la máxima celeridad una normativa que solucione el problema. Creemos que es lo más positivo que ha ocurrido en estos cuatro años de inmovilismo del equipo gobernante. Esperamos con expectación el próximo y último pleno de la legislatura para ver si, de una vez por todas, se encarrila la cuestión de las bajeras de ocio.    

jueves, 10 de julio de 2014

Temporada de verano

1.- Ante la llegada del verano, vacaciones, festivos y sanfermines comienzan a proliferar los alborotos, las aceras ocupadas, los juegos de balón entre los coches, las llegadas de madrugada, la música escandalosa y demás efectos indeseados de las bajeras de ocio. Con un claro efecto mimético y extensivo: si la bajera de al lado lo hace y no pasa nada, mi bajera también.

2.- Capítulo aparte merece la música. Nosotros venimos manteniendo que si se suprimiera la música el 80% de las denuncias y conflictos vecinales desaparecerían. Sobre todo de noche y madrugada. Ahí están los estadillos de las policías, sobre todo de la municipal. Televisión en tono moderado y gracias. Denunciamos las especiales resonancias que se generan en bajeras que no están ni insonorizadas ni preparadas para el ocio y la música. Resonancias que no son cuantificables en términos de decibelios, sino de retumbantes molestias de fondo. Nosotros hemos propuesto que cuando se compruebe lo cierto de una denuncia se obligue a cerrar la bajera y sólo se abra en condiciones de insonorización y con horario. Recordemos que es una de las condiciones que ya se pide para alquilar la bajera y que evidentemente no se cumple.

3.- Esto nos recuerda que se ha cumplido un año de la novedosa propuesta de horario de cierre para las bajeras que presentó el actual equipo de gobierno municipal, y tenemos que decir en su favor que sólo su enunciado en prensa ya llevó un apreciable descenso en las molestias a los vecinos. Pero si no se traduce en una normativa todo se olvida y volvemos a los conflictos de siempre.

4.- Queremos constatar que allí donde hay una bajera de ocio hay conflictos por definición. No sólo Pamplona. Ahí están Tafalla, Estella,  Alsasua y diversas localidades menores. En algunos casos han regulado el horario, cosa que nos parece lo más eficaz,  y todos, ayuntamiento, vecinos y jóvenes, se han evitados un montón de disgustos.  Lo que no hagas en tu casa no hagas en la bajera. Porque partimos de una base inamovible: las bajeras de ocio no reúnen condiciones para el ocio. Y eso hay que regularlo.

martes, 11 de junio de 2013

Y seguimos con la regulación

El Colectivo de Afectados por Bajeras de Ocio de La Milagrosa en una primera valoración de la Ordenanza de bajeras de ocio que ha presentado el Ayuntamiento puntualiza:

1.- Creemos que el horario que dicta la Ordenanza es un volver al sentido común. Cuando se inició el fenómeno de las bajeras de ocio tal como hoy lo conocemos, hará unos 15 años, era un horario que se cumplía de modo espontáneo y natural. Era una generación con sensibilidad cívica y que tenía en cuenta a los vecinos. Ha sido más tarde, con el alquiler de bajeras profesionalizado y un relajamiento de las costumbres sociales cuando hemos llegado a esta situación. Este horario es como  volver al origen. Entre la reunión de una cuadrilla de amigos cualquier tarde-noche y unos menores de edad jugando a la play a las tres de la mañana cualquier día de la semana, hay todo un mundo.

2.- Esta Ordenanza está en la línea de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y aceptadas en los países europeos más avanzados. La OMS ha señalado el ruido en general y el generado por el ocio nocturno en particular como la pandemia del siglo XXI. El Ayuntamiento en esta materia va por delante incluso de un sector de la ciudadanía que no acaba de comprender el problema del ruido. Y sabemos por otros afectados que los ayuntamientos de las principales poblaciones navarras están mirando de reojo a la normativa de las bajeras de ocio de la capital.

3.- Recordamos que la primera reivindicación de este Colectivo fue el de un horario. Las bajeras forman parte de la industria del ocio y como tal tienen que sujetarse a una normativa de horario e insonorización. No va enfocada a esas bajeras tipo taller creativo o semejantes, que no se les oye. El ocio es muy amplio. Son las bajeras de jóvenes las que causan molestias, sobre todo desde que comprendieron que en las bajeras podían hacer lo que no les dejan hacer ni en su casa ni en la calle. Más allá de puntuales dramatismos tipo “dónde vamos a ir o qué van a hacer con la juventud si todo está muy caro”, lo cierto es que cuando este Colectivo se documentó sobre el tipo de jóvenes que alquilaban bajera encontramos que tenían mucho de privilegiados. En las quejas de y sobre la juventud existen muchos tópicos que debiéramos revisar. Como sufridores del ruido juvenil tenemos derecho a decirlo.

4.-  La aceptación del horario puede relativizar otras peticiones que sin embargo nos parecen básicas. Reivindicamos desmontar todo tipo instalación industrial de anteriores actividades, tipo persianas de motores eléctricos, y que la puerta de entrada a las bajeras sea como una puerta de piso normal.

5.-  Revisar la dinámica del sonómetro sólo válida para ruidos continuos y estruendosos. Actualmente no es eficaz ante los ruidos discontinuos de tipo medio aunque sea por encima de los niveles de decibelios permitidos. Mantener la normativa de tope de decibelios actual.

6.-  Mantener la distancia de 100 m entre bajera y bajera de ocio. Una calle de cien metros con ocho bajeras de jóvenes a una media de diez jóvenes bajera se le puede llamar “zona saturada”. A veces los vecinos sólo se quejan a nosotros, pero todo el que tiene una bajera cerca se queja aunque sea en voz baja, pero lo cierto es que una bajera de jóvenes molesta por definición.

7.-   Creemos que el Ayuntamiento ha enfocado el tema de las bajeras de ocio y su horario de manera correcta y avanzada. Que tengamos que reivindicar como prioritario el derecho al descanso en pleno siglo XXI nos da idea de la degradación del clima social. Por eso vamos a seguir con sumo interés la tramitación de la Ordenanza de Bajeras de Ocio, y denunciaremos cualquier intento de hacer electoralismo juvenil o demagogia de botellón u otras actitudes de tipo obstruccionista y troyano.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Problemas al alquilar una bajera


TIEMPO. Cuidado con el tiempo de contrato. Hay quien ha alquilado una bajera por un año y al mes ya había chocado con los vecinos y  con la policía y por fin se ha ido, perdiendo dinero, meses y fianza. Si puedes, elige bajera bajo terraza u oficina, y no bajo piso.
    
INFORMES. No te fíes de la maravillosa bajera que te ofrece  el propietario. Insonorizada, con permiso  y tal y tal. Si es tan maravillosa pregunta por qué ha quedado vacía o sigue sin alquilar. Suelen ser bajeras-gafe, problemáticas, que las alquila el clásico pardillo. Suelen picar jóvenes que vienen de fuera. Pregunta en las bajeras de alrededor. Pregunta si los vecinos se han organizado en colectivo de afectados. Pregunta si han chocado con el vecino del piso de arriba. Si los conflictos son constantes. Pregunta si la bajera ha sido multada, precintada por la policía, cerrada, registrada por droga, si está en la lista de bajeras problemáticas. Si es así, huir. Que no te engañen. Los controles y los conflictos son constantes. Dos multas, cierre. Y son acumulables, es decir, las heredas  de los anteriores inquilinos. 1000 euros cada una. Si el propietario no te cuenta la verdad podrías denunciarlo. Que tu nombre no se vea envuelto en el inframundo de las bajeras problemáticas. Y no se te ocurra alquilarla por Internet, sin verla.Y recuerda, las bajeras funcionan como pisos. No hagas en la bajera lo que no haces en tu casa. Y hablamos de ruidos y horarios.

SITUACIÓN. Si la bajera tiene cerca un bar latino, cuidado. La convivencia es difícil. Somos distintos. Los conflictos son constantes con las bajeras de jóvenes. Y no son broncas normales. Llevan su peligro. Y luego desaparecen y nadie es responsable.

BARRIO. En esta zona de la Milagrosa: c/ Sangüesa, Larregla, Gaztambide, Guelbenzu, por primera vez empiezan a cerrare bajeras de ocio y no se abre ninguna nueva. La constante presión en medios de comunicación de nuestro colectivo sobre ruidos y horarios de madrugada, el apoyo y la denuncia vecinal para tener las aceras limpias y transitables, la exigencia de descanso vecinal, la constante presencia policial por los casos de droga, broncas, escándalos de los bares latinos, han hecho del barrio un espacio quemado para bajeras de jóvenes, que emigran a otros barrios que ofrecen menos control y mejor precio.

martes, 12 de febrero de 2013

A continuación presentamos las sugerencias hechas por el colectivo en la página web del Ayuntamiento de Pamplona:


SUGERENCIAS A LA ORDENANZA DE BAJERAS POR PARTE DEL COLECTIVO DE AFECTADOS POR BAJERAS DE OCIO  ZONA C/SANGÜESA-C/GUELBENZU

1- El concepto de bajeras de reunión que maneja el Ayuntamiento y el de bajeras de ocio que manejamos los vecinos es radicalmente distinto. Las reuniones, sean las que sean, acaban a las 11 de la noche o poco mas, justo cuando el ocio se hace más duradero y molesto. Dichos locales son bajeras de ocio abiertos a multitud de usuarios, arrendatarios o no, siendo de hecho discoteca cuando cierra la discoteca, bar de copas cuando cierra el bar de copas y hasta hotel para transeúntes. Por ello hay que exigirles una normativa de ocio, con el establecimiento de horario de apertura y cierre.

2- En Europa se ha asumido plenamente el concepto de contaminación acústica, todavía novedoso, señalando el ruido como la pandemia del siglo XXI. Los psicólogos denuncian la relación entre ansiedad y otras neuropatologías con los ruidos nocturnos reiterados. Tenemos que tener clara la prioridad de derechos, con el descanso en primer lugar. En Navarra gran parte de localidades miran de reojo a la capital en espera de su nueva normativa, teniendo Pamplona una oportunidad única para demostrar su europeísmo.

La normativa de ruido ha de incluir una insonorización profesional, no artesanal, con medición en el piso de los vecinos. La forma de medición actual del audímetro está desfasada, porque no recoge los ruidos discontinuos, tanto o más molestos que el machaqueo musical.

 En muchos locales hay instalaciones propias de su uso comercial anterior: persianas de cierre con motores industriales, aires acondicionados, etc… totalmente inadecuadas para el uso actual y que accionadas en horario de madrugada agravan las molestias del uso. Se debiera exigir su eliminación o inutilización.

3- Los locales no pueden ser ajenos a los alborotos, ruidos, altercados y problemas que sus usuarios producen en la vía pública y son fuente de innumerables molestias a los vecinos. Son ellos mismos los que extienden su actividad a la calle y la convierten en apéndice del local. Por ello es preciso un régimen sancionador específico que contemple estas conductas, haciendo responsable a la bajera de las molestias de sus usuarios en el exterior.

En algunos casos son locales tan pequeños que es casi imposible que puedan realizar su actividad. ¿Qué hay de los aforos?

En todo caso las sanciones, si se incumple la normativa, deben ser acumulativas sobre la bajera, no sobre cambiantes inquilinos que desaparecen. Los vecinos debieran disponer de los teléfonos de los responsables de la bajera y los propietarios.

4- El propio borrador reconoce la necesidad de evitar la saturación de bajeras, estableciendo una distancia mínima de 100 metros entre sí. Si no se busca una solución en este sentido para las actuales zonas saturadas la norma quedará en papel mojado, ya que no es previsible avalancha de nuevas aperturas. Se debiera establecer al menos que, en caso de uso inadecuado, se revocara la licencia y se exigiera el cumplimento de la nueva normativa para la reapertura.

5- Hay zonas que por su saturación, que no parece posible resolver, necesitan una especial vigilancia, como cualquier zona conflictiva de otro tipo. No hay que olvidar, cuando se patrulla que en una calle aparentemente callada, que una bajera puede estar desquiciando a un vecino.

A la hora de planificar la vigilancia, no hay que olvidar que tras una denuncia normalmente hay un buen número de altercados que no trascienden.

Hay vecinos que aguantan más que otros, pero todos aguantan. En las actuales condiciones una bajera de jóvenes molesta por definición.

sábado, 9 de febrero de 2013

No hay que aguantar


En su nota de prensa presentando la nueva regulación de bajeras de ocio (seguiremos usando siempre ese nombre a pesar de cualquier eufemismo) el Ayuntamiento de Pamplona cita la presentación de 26 denuncias en 2011 hasta 28 de Noviembre para un total de 251 locales. Curiosamente no se hace ninguna valoración de esa cifra. ¿Son pocas o muchas? ¿En cualquier otra actividad: comercio, hostelería, servicios, … se denuncia al 10 % de ejercientes sin que el hecho merezca más comentario que la simple cifra?.


Queremos resaltar que la cifra de denuncias es insignificante en relación con las gestiones realizadas por los vecinos para atajar las innumerables molestias producidas. Cada denuncia lleva tras de sí un auténtico Vía Crucis de intentos de solucionar el problema amistosamente con los usuarios y propietarios.

En primer lugar con los usuarios. Petición de que paren los ruidos, que puede surtir un mínimo efecto al principio. Después, o ya desde el principio, indiferencia, pasotismo, malas contestaciones e incluso amenazas. Llega uno a pensar que el molesto es él, que no hace más que incomodarles con su insistencia.

Después con los propietarios. También al principio se muestran comprensivos e intentan hacer alguna gestión con los usuarios. Al final la respuesta es siempre la misma: ellos tienen una licencia y cumplen con los requisitos que marca la ley, así que los problemas exceden su responsabilidad.

Por último se puede ensayar con la Policía Municipal, que acude con prontitud y consigue el efecto de parar el alboroto, ¡hasta el día siguiente!. Quizá debiéramos probar a llamar cada fin de semana todos los vecinos afectados, a ver si conseguimos que estén permanentemente en la zona.

Y, finalmente, los padres. ¿Existen? ¿Conocen las circunstancias en que sus hijos, en muchos casos menores, utilizan estas bajeras, gritando y alborotando como posesos, con la música a tope, consumiendo alcohol y otras sustancias?. ¡No! ¡Ojos que no ven …!. Como además están en barrios “de segunda”, ¡qué importa!. Decía una vecina en la sección “Desde la calle” de Diario de Noticias que debiéramos disponer de los teléfonos familiares de los usuarios para tener la dicha de compartir con los padres sus alegrías a las cuatro de la mañana.

En el comentado artículo “Es tu hijo” publicado en El País el 26-12-12 (ver enlace al margen) se describe de forma precisa la situación. También debieran oír a los responsables de la acción antidroga de la Policía Municipal cuando dan charlas en los colegios: Las bajeras ayudan a la impunidad del consumo y a ocultar los efectos en los consumidores, que en la vía pública se pueden detectar y controlar con más facilidad.

Ante esta situación no queda otra alternativa que ¡Denunciar! ¡Denunciar! y ¡Denunciar!. Nada de avisos, gestiones, buenas maneras, etc… De esta manera conseguiremos dar la verdadera dimensión del problema para que Ayuntamiento, usuarios, propietarios y padres se vean directamente afectados por esta lacra, que está convirtiendo en auténticas cloacas algunas zonas de nuestra ciudad.

Como ya hemos indicado en otras ocasiones, las bajeras problemáticas, que han sido precintadas o registradas, tienden a reproducir los problemas, porque en la cuestión de bajeras funciona el boca a boca, y el estilo de los que vienen es semejante a los que se han ido. En consecuencia la observación es más intensa y el informal fichaje de usuarios y propietarios ayudará a atajar el problema.